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Plaza de Armas Manuel Rodriguez

Plaza de Armas Manuel Rodriguez

La Plaza de Puente Alto, conocida también como Plaza Manuel Rodríguez, recibe su nombre en honor al prócer de la Patria, que durante la “Reconquista” (1814-1817) desempeñó un activo rol como guerrillero, teniendo a estas zonas como paso obligado en sus innumerables viajes hacia Mendoza, encontrando entre sus habitantes un férreo apoyo a la causa independentista.

El origen de la comuna está ligado íntimamente a su cercanía con la Cordillera de los Andes y su natural relación de vía de comunicación entre valle y la Cordillera. Durante la época colonial, las caravanas de comerciantes y arrieros, gauchos chilenos y argentinos, circulaban por los pasos cordilleranos con ganado y mercadería, teniendo como punto neurálgico de sus actividades a la Plaza de Puente Alto, conformando así el imaginario social más permanente en la identidad de la comuna.

Los Primeros Registros Históricos relativos a la Plaza, señalan que durante la administración del Alcalde Juan de Dios Malebrán (1905-1910) se instalaron dos pilones de agua potable, los que debieron ser cercados por las constantes irrupciones de los animales en ellos. También construyó el primer Kiosco de madera en el centro de la Plaza y emprendió la plantación de los primeros árboles.

El Alcalde Manuel Antonio Tocornal Grez (1926-1930) construyó las primeras soleras de concreto en los costados de la Plaza, demarcando de esta forma su perímetro actual. Durante estos años se modificó el antiguo Kiosco, dando vida a una infraestructura de cuatro columnas de cemento - 6 mts de diámetro - y cuatro escaleras que subían hasta su centro; en este escenario, la banda del regimiento Ferrocarrilero amenizaba las mañanas del día domingo. En el centro de la Plaza había un gran árbol, en el cual la Municipalidad instaló una de las primeras antenas de radio de la comuna, en el lugar la gente se agrupaba para escuchar música y las noticias que transmitían las emisoras santiaguinas.

Cerca de la Plaza se encontraba la Estación Puente Alto, terminal del recorrido del Ferrocarril “Llanos del Maipo”, y también existía un paradero de góndolas, que realizaban el trayecto hacia Santiago.

Paulatinamente la Plaza fue testigo de la construcción de los primeros departamentos, locales comerciales y del Cine Plaza (Actual Preunic), siendo el Teatro Nacional, el primer edificio de importancia y más moderno de la comuna.

Uno de los cambios más radicales que experimentó el centro neurálgico ocurrió bajo la administración del Alcalde Jorge Valdivia Torres (1953-1956), quien emprendió la demolición de la antigua Plaza, dotándola de luminarias a gas de mercurio, y eliminando el antiguo Kiosco, lo que le valió férreas críticas por parte de la comunidad. Durante esta época la colonia árabe, residente en Puente Alto, donó a la comunidad el busto de Manuel Rodríguez, que permaneció en la Plaza hasta el año 2006.

Muchos puentealtinos recuerdan hasta el día de hoy el famoso pingüino – que se bañaba en la Plaza -, la celebración de la Fiesta de la Primavera, los desfiles del 21 de mayo y del regimiento de Puente Alto.

Con motivo de la construcción de la Estación del Metro Plaza de Puente Alto, que finalizó el año 2006, el lugar fue nuevamente remodelado. El proceso comprendió una gran explanada, que se ha ido transformando a través de la plantación de 15 árboles de la especie Liquidámbar y 14 Palmas Chilenas, que fueron preservadas de las antigua Plaza. Además se ha aumentado el número de escaños, se instaló una pérgola de fierro, y se inauguró un nuevo odeón que revivirá los viejos tiempos a través de la presentación de grupos artísticos culturales.

Un hito relevante de la nueva fisonomía de la Plaza es el monumento a Manuel Rodríguez, obra de estilos contemporáneos, realizada por el escultor Juan Luis Dörr Bulnes, fundida en bronce, con un peso de 2.5 toneladas y seis metros de altura.

La Plaza sigue constituyendo el espacio de encuentro de sus habitantes, tanto de los antiguos como los nuevos puentealtinos.